3 DÍAS EN BRUSELAS
MI EXPERIENCIA DRUMWIT
Supongo que ya sabréis en lo que consiste Drumwit, sino, os dejo aquí una entrada donde os lo
explico.
Compramos la experiencia como 15 días antes, sin saber adónde
íbamos, solo sabíamos cuándo. El caso es que dos días antes de salir, Drumwit
me manda un e-mail diciéndome el destino que nos había tocado. Bruselas.
También adjuntaban los vuelos de ida y vuelta, la información del hotel y una
guía de la ciudad.
Yo estaba súper feliz de que nos hubiera tocado Bruselas, ya que
ya habíamos pensado de ir en el futuro, así que ya tenía la guía de lo que
hacer.
DÍA 1: 17 AGOSTO
Salimos desde la
terminal 1 a las 7 de la mañana con Vueling. Fue un vuelo muy tranquilo y llegamos antes de
tiempo. A eso de las 9 y cuarto. Con las maletas en mano, nos dirigimos a la
planta -1, donde están los trenes. Cogimos el que llevaba a Bruselas, costaba
8€ por persona y estábamos en la estación central en 20 minutos.
Nuestro hotel
estaba en la Rue des Bouchers, justo en el centro, así que dejamos las maletas
en nuestra habitación y salimos a descubrir la ciudad. Primero fuimos a Jeanneke
Pis, que estaba justo al lado del hotel. Seguimos subiendo por la
calle hasta llegar a las Galerías de San Huberto. Luego nos dirigimos a
la Grand Place, Patrimonio de la Humanidad. ¡Es enorme! En ella podemos
contemplar el ayuntamiento, las casas de los gremios, el museo de la
ciudad...
La verdad es que no seguimos un recorrido. Fuimos deambulando por
las calles y entrabamos a todas las iglesias que veíamos. Y así encontramos al Manneken
Pis, el niño meón. Sin darnos cuenta subimos a la parte alta de la ciudad y
vimos el Mont des Arts, un mirador de la ciudad. También vimos la Place
du Petit Sablon, junto con la catedral.
Así pasó el día, y
ya por la noche, por recomendación del recepcionista del hotel, fuimos a Chez
Leon, donde comimos moules frites. Después nos pasamos por Delirium,
y como el Tremens estaba muy lleno, fuimos al Monasterium.
DÍA 2: 18 AGOSTO
Como llovía bastante, fuimos a uno de los Museos Reales de
Bellas Artes, en concreto al Old. Ósea el que tiene obras de Rubens, Van
Dyck... La entrada cuesta 8€, y la reducida 2€. Pasamos toda la mañana allí. Ya
al mediodía, fuimos al Parque de Bruselas, lo atravesamos, y comimos en
una pizzería de por allí. Tengo que decir, que en general, allí, no se come muy
bien y es muy caro.
Luego, cogimos el metro y fuimos al Atomium. Un ticket
de 10 viajes cuesta 14€. Mide 102 metros y se puede subir. Aunque no
os lo recomiendo ya que es muy caro, y no hay nada alrededor que puedas ver
desde arriba.
Si queréis pasear un poco más, justo al lado, hay un parque enorme
y muy verde el cual puedes recorrer andando o en bici.
También os he de decir que el tiempo allí es muy irregular. Por la
mañana llovía muchísimo, y a mediodía hacía un calor horrible, y después volver
a llover...
Así que nos fuimos corriendo cuando empezaron a caer las
primeras gotas. Yo estaba decidida a ver a Zinneke Pis, que es el perro
meón. Así que nos bajamos en su parada y nos hicimos una foto con
él.
Por la noche cenamos sushi y crêpes, y gofres.
Nos despertamos temprano, desayunamos, dejamos las maletas en una
sala del hotel y salimos a terminar de ver la ciudad. Fuimos a ver el Palacio
de Bruselas y el Parlamento. Por cierto, es un buen mirador. Luego
bajamos por el ascensor en frente de este y paseamos por allí.
Cómo no queríamos arriesgarnos con la comida fuimos a Chez Leon.
Salíamos por la tarde, así que fuimos a buscar las maletas, y cogimos el metro
para ir al Barrio Europeo. Es la parada Schuman. Dimos una vuelta
y luego nos subimos al autobus 21, que costaba 3'50€ por cabeza y era un
trayecto de 40 minutos.
Ya llegamos al aeropuerto, embarcamos y despegamos para volver a casa.
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